Análisis del #MexicoVsCorea. Una selección acostumbrada a ganar.

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Desde Corea-Japón, México no ganaba 2 partidos consecutivos en un Mundial. A 14 años de esa primer hazaña en territorio asiático, acá está el análisis del #MéxicoVsCorea que tiene a nuestra selección con pie y medio en Octavos de Final. Atentos porque, por lo visto en la cancha, este equipo ha dado razones para ilusionarse. Disfruten la lectura.

¿Cuáles fueron las claves?

México repitió el parado 4-2-3-1 del partido vs Alemania. ¿La diferencia? El plan y la táctica. Para empezar, el plan de Corea modificó el plan de la Selección Mexicana. A diferencia de los alemanes, los asiáticos buscaban defenderse bien. Esto provocó que el combinado azteca tuviera que llevar el protagonismo del juego. Y, para variar, lo hizo de forma perfecta. México atacó cuando debía de atacar. Defendió bien cuando había que defender. Y buscó bajarle el ritmo al partido en los momentos justos. A partir de ahí, encontré algunas claves con nombres propios.

Para hablar de estas claves, hay que mencionar a 5 futbolistas en específico. Hablar de Ochoa es hablar de seguridad en el arco. En este partido, tuvo algunas intervenciones que nos dejan claro porqué es el portero titular de la Selección Mexicana. Mientras que, ‘El ChuckyLozano, nunca se cansó de correr y de apoyar con recorridos defensivos a Jesús Gallardo. Además, eventualmente fue el asistidor del segundo gol. Y, bueno, ¿qué otra cosa podemos decir de Carlos Vela? El ’11’ del equipo nacional es el tipo distinto. El que le da sentido a todas las jugadas. Y, el que hoy, abrió el marcador. Un tipo muy, muy inteligente para jugar al fútbol. Y, para nosotros, el MVP del partido.

Cuando México se dedicó a defender, se vio seguro gracias a un imperial Carlos Salcedo. Para valorar de mejor manera su partido, ahí van algunos números. Completó los 90 minutos. Tuvo un increíble 92% en efectividad de pase. Hizo 4 despejes. Bloqueó 6 disparos del rival. Ganó 4 de 6 duelos individuales. Sólo cometió 1 falta y, además tuvo 2 entradas exitosas1 intercepción. Mientras tanto, en Héctor Herrera tenemos a uno de los mejores mediocampistas en lo que va de Mundial. Hoy su exhibición no fue tan contundente como contra Alemania, pero estuvo correcto en todas sus participaciones. Y fue quien, otra vez, recuperó el balón en el segundo gol. Un todoterreno que está mostrando toda su calidad en Rusia.

Una selección que se acostumbra a ganar.

En todo el proceso de Juan Carlos Osorio hubo dos constantes: mentalidad triunfo. El equipo mexicano pudo tener lapsos en los que el colectivo no se encontró (la goleada vs Chile), pero NUNCA se sintieron menos. Hace un año, en la derrota 4-1 frente a Alemania, el resultado ocultó lo que ya se sabía. México era -y es- un equipo peligroso, dinámico y técnico, pero que sobre todo, le juega sin complejos a cualquier rival. Aunque se perdió algunas veces, hubo muchas victorias que maquillaron el mal funcionamiento de la Selección Mexicana. Hasta antes del 7-0 en Copa América, Osorio tenía récord INVICTO con la selección. Esto te habla de un equipo al que le importaba más ganar que jugar bien.

Hoy, el colombiano tomó la histórica valentía y la solidaridad mexicana y las transformó, junto al hambre de triunfo, en las piedras angulares del proyecto. Ahora, México es un equipo con mucho trabajo detrás y una idea de juego bastante clara, pero hay algo que lo hace más fuerte que eso. Este equipo es fuerte no sólo por sus capacidades físicas, técnicas y futbolísticas. Es fuerte por su mentalidad, su fortaleza emocional, su unión y, sobre todo, porque han hecho del éxito un hábito. Es fuerte porque el colectivo está por encima de cualquier persona. Ya sea el DT o el referente del equipo. Todos son parte de un mismo sistema y todos buscan primero el bienestar del grupo. Por eso mismo hay razones para ilusionarse. Porque, en un Mundial, no hay nada más peligroso que un equipo que se ha acostumbrado a ganar.

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